miércoles, 7 de octubre de 2015

IV

LAS MEDIAS LUNAS DORADAS


Cada domingo en la plaza,
con sus manos consagradas,
las siervas del Cristo amasan
sus divinas empanadas.

En el hondo precipicio
de un hirviente caldero
-remedando el sacrificio
de Jesús en el madero-

se fríen las medias lunas
en aceite, una por una,
hasta alcanzar su ascensión,

como cuentas de un rosario
que los fieles del Santuario
consumen con devoción.


No hay comentarios:

Publicar un comentario